¿Por qué te sientes vacío aunque “lo tengas todo”? Claves de la Terapia Gestalt para sanar tu niño interior

Karen Vinasco conversa con Teresa González, directora de la Escuela Gestalt Viva, sobre por qué muchas personas se sienten vacías aun cuando “lo tienen todo”, y cómo la Terapia Gestalt propone escuchar el cuerpo, comprender el origen del carácter y reconectar con el niño interior para iniciar un proceso de sanación real.

Si alguna vez has sentido que vives en “piloto automático”, cumpliendo metas y siendo eficiente, pero con una profunda sensación de vacío interior, esta nota es para ti. Basado en la charla con Teresa González, directora de la Escuela Gestalt Viva, aquí están las claves para entender qué te pasa y cómo empezar a vivir realmente bien.

El cuerpo tiene la verdad (y no miente)

A diferencia de la mente, que puede crear laberintos de historias y justificaciones, el cuerpo vive en el presente. La terapia Gestalt enfatiza volver al cuerpo porque ahí se aloja nuestra biografía y nuestros traumas. La ansiedad, la taquicardia o el cansancio crónico son mensajes de tu cuerpo gritando una verdad que tu mente ignora.

Tu personalidad es un mecanismo de defensa

De los 0 a los 7 años formamos nuestro “carácter” o ego. No es quiénes somos realmente, sino la estrategia que desarrollamos para sobrevivir y ser amados en nuestra infancia.
¿Te volviste perfeccionista para que te miraran?
¿Te hiciste invisible para no molestar?
Esas estrategias te salvaron de niño, pero hoy pueden ser la cárcel que te impide ser auténtico.

El “Vacío” es el primer paso para sanar

Darse cuenta de que hemos vivido detrás de una máscara (la “mujer maravilla”, el “hombre exitoso”) es doloroso y genera un gran vacío. No huyas de él. Según Teresa González, reconocer que has funcionado como una máquina es el inicio para empezar a ser una persona real.

La sanación requiere lentitud y paciencia

Vivimos en la cultura de la inmediatez, pero el alma no tiene prisa. El trauma a menudo ocurrió rápido, pero sanarlo requiere tiempo y espacio. Querer “arreglarse” rápido es otra forma de violencia hacia uno mismo. La paciencia y la autocompasión son vitales.

El poder del “Auto-maternaje”

Una herramienta poderosa es convertirte en la madre o el padre que necesitas hoy. Si te sientes abrumado/a, imagina que tomas a tu parte niña/o en brazos y la consuelas. No se trata de eliminar tus defectos o tu carácter, sino de abrazarlos y ponerlos al servicio de la vida en lugar de que te dominen.
“No hay nada más lejano al amor a uno mismo que el egoísmo. Si empiezo un camino de amor propio, el amor por los demás saldrá naturalmente.” – Teresa González.

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